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miércoles, 25 de julio de 2012

:D ayuda


Bueno necesito de su ayuda, en un rato más voy a subir varios resúmenes en una página que igual voy a crear, es que como tengo un montos de historias originales, pues quiero que me ayuden en el sentido de que me digan quien les gustaría que fuera el protagonista de las historias, para que cuando las adapte ponga a esa persona como protagonista: Tom, Bill, Georg o Gustav el que ustedes digan después de todo ustedes lo van a leer. Gracias les aviso cuando suba los resúmenes.

Capítulo Dos—Pequeños traviesos


Daniela se bajó corriendo del taxi en cuanto este se estaciono a un costado de la casa de su abuela; Tom a diferencia de su hija se veía más desanimado, eso de visitar a su madre, sabía que ella volvería a mencionar que estaba descuidando a Dani.
Pero tarde o temprano tendría que enfrentar a su madre y a sus sermones, aún era joven para ser padre pero todo fue un error, tal vez el mejor pero ese error le había traído muchas responsabilidades.

—Abuelita, abuelita—Simone abrió la puerta y Daniela se aventó a los brazos de su a abuela.
—Hola, cariño ¿Cómo se fue en la escuela?—Miro a ver a su hijo, — ¿Te portaste bien?
—Sí, aunque mi papá llego una hora después de que Salí de clases. —Miro a ver a Tom, clavándole esa mirada asesina
— ¿Tienes hambre?
—Si… ¿Qué vamos a comer?
—Ve a lavarte las manos, ya verás. —Dani obedeció, Simone miro a Tom
—En mi defensa casi muero.
—Olvidaste a Daniela por una hora en la escuela.
—Te digo que casi muero y no me haces caso.
—Me gustaría escuchar tu explicación.
—Te la puedo dar después de que regrese, como te vuelvo a decir casi muero y por culpa de una mujer histérica tengo que regresar a ese maldito juzgado para solucionar de una vez lo del choque.
—Está bien Tom, te espero con una buena explicación.

~*~

— ¿Quieres que te lleve conmigo a mi oficina? O ¿prefieres ir con tu abuelita?
—La segunda, porque me aburro en tu oficina.
—Doble a la izquierda—Sahara le daba algunas instrucciones al taxista—En la tarde vamos a ir a comprar, quiero que te portes bien con tu abuela.
—Si mamá, no te preocupes yo obedezco a mi abuelita.
—Eso espero. —Ambos se bajaron cuando el taxi se estaciono aun lado de la acera.
Sahara y el caminaron hasta la puerta de entrada, la madre de ella los esperaba desde hacía más de una hora.
— ¿Qué paso? Pensé que ya no iban a llegar.
—Lo siento mamá, tuve un pequeño accidente después de dejar a Israel en la escuela, me llevo toda la mañana y aun no acaba, ¿podrías cuidarlo? Es que tengo unos asuntos que terminar en la oficina.
—Claro que sí, pero ¿Estas bien?
—si bueno eso creo. Paso a buscarlo en la tarde.
—Si ve con cuidado.

~*~

Simone miraba desde la ventana con atención lo que hacía Daniela; la niña jugaba sola en el jardín de atrás la mujer decidió salir y sentarse a mirar a su nieta, después de que almorzó y se bañó la dejo salir a jugar un rato.
No podía explicarse como Tom era capaz de perderse la infancia de su hija, como es que no se daba cuenta que Daniela estaba creciendo sin su dos padres.
—Es linda ¿no?
—Es hermosa—Corrigió Simone a su hijo—Creo que ahora si me vas a oír.
—Creo que no tengo otra opción
—Tom no te das cuenta de cuánto tiempo estas desperdiciando, Daniela cada día crece;  todavía recuerdo el día que nos la trajeron, no dejaba de llorar, ahora es una niña muy feliz. Tom no te das cuenta de todo el tiempo que estás perdiendo, tu hija está creciendo sin sus dos padres.
—Ya lo sé, pero…
—si al menos dejaras de ser tan mujeriego.
—no voy a formar una familia, eso es lo que tratas de decir.
—Tom al menos podrías intentarlo, yo no voy a estar todo el tiempo para cuidarla, deja de perder el tiempo con mujer que ni al caso. Daniela te lo agradecerá si su madre no la quiso tú la tienes que quieres mucho.
—Pero ya la adoro es mi hija. —Hubo silencio.
—Se parece tanto a ti: vanidosa, rebelde, Tom Kaulitz en su versión femenina. Daniela es una niña muy linda y tú no sabes aprovechar su cariño.
—Sé que tienes razón en eso de la mujer, pero la mayoría solo busca eso que yo busco.
—Es que busca en el lugar equivocado. Si no tienes intención de formar una familia, entonces no decides a Daniela que ella ha sido tu mejor error—Daniela se acercó brincando
— ¿Ya nos vamos papá?
—si ya nos vamos, mañana no la voy a traer.
—Me avisas cuando la vuelves a traer. —La niña tomo la mano de su padre y ambos se fueron de ahí.
—Resolviste el problema
—Sí, y volveremos tener nuestro queridísimo coche en una semana. —Permanecieron en silencio— ¿Te parece si vamos a comer algo? No sé a McDonald
—No que te parece si mejor tu cocinas algo.
— ¿Quieres que yo te cociné algo?
—Si papi tú eres un excelente cocinero.
—Bueno si tú lo dices entonces es verdad. Vamos a pasar a comprar algunas cosas.
—si me gusta ir de comprar.


—Israel quédate aquí—Sahara caminaba junto a Israel—Suerte que aquí ponen películas para niños, no me tardo solo voy por sopa y pan.
—Si mamá, no tardes
—Claro que no—Le hizo una caricia a su hijo y lo dejo en un área especial en donde habían muchos niños más y una chica que cuidaba de ellos mientras los padres hacían las compras.
—Yo te conozco—Le dijo una niña mientras se sentaba en una silla color rosa a lado de el—Tu eres Israel el niño de la escuela.
—Hola Daniela.
— ¿Estas de compras?
—Si con mi mamá. ¿Y tú?
—Con mi papá—Se quedaron observando la televisión y se sonreían.

Sahara estaba muy nerviosa, o más bien estresada con lo que ocurrió en la mañana, estaba un poco cansado de tantas vueltas que había dado pero al final ella había ganado y ahora solo tenía que ver al tipo ese un vez más. Bueno al menos eso creía.

—Cuidado—Dijo ella y miro al que la había chocado, se quedó muy sorprendida—Pero claro tenías que ser tú, no sabes ni manejar un carrito de despensa.
—No puede ser, ¿Qué haces tú aquí?
— ¿Tu qué crees? Me vine a arreglar el cabello—Dijo sarcásticamente—No es obvio estoy comprando.
— ¿Siempre eres así de amargada?
— ¿Amargada? Casi me mata.
—Solo fue un accidente
—Pretendía acusarme a mí de su estupidez.

Sigua caminando quería alejarse de él, pero él la siguió.
— ¿Quiere dejar de seguirme?
—Bueno es que ya que estamos aquí.
—Mire señor déjeme en paz tuve que soportarlo toda la mañana. Y ahora me lo topo aquí.
—Sabe que por su culpa llegue tarde por mi hija.
—Yo igual no sé de qué se queja usted es el único culpable
—sigo diciendo que usted es la que no sabe manejar.
—Ya basta—Se detuvo enfrente de el—Deje de seguirme—la miro, lo miro, se miraron. Tom sonrió de medio lado y se acercó a ella, y entonces el con un movimiento brusco la acerco a él y la beso. Ella por instinto empezó a pelear, pero después continúo besándola, se separaron y él volvió a reír Sahara igual.
Pero casi el segundo ella cerro su puño y lo golpeo aquello provoco que Tom retrocediera un poco y chocara contra uno de los anaqueles.
~*~

—Tal parece que no solo lo niños son traviesos. —El gerente del lugar contaba el dinero que Sahara y Tom le había dado —Que tengan buen día.
—Lo ve es usted un estúpido, idiota, imbécil y todo los insultos que se me ocurran
—No me va a negar que bien que le gusto. Por su culpa tire todos los anaqueles.
—Usted es lo busco.


—No veo a mi papá—Dany comenzaba a preocuparse
—Yo tampoco veo a mi mamá—Ambos pasearon su vista
—Ya vi a mi mamá y se está peleando con ese señor—Daniela
—Ese señor es mi papá.

Los dos se miraron muy incomodos, se escaparon de la chica que los cuidaba y se dijeron a la salida.
—Papá ¿Qué te paso en la cara?—Dani abrazo a su padre y miro a Sahara
—Mamá ¿Qué pasa?—en cambio Israel tomo la mano de su madre y miro a Daniela y a Tom.



domingo, 22 de julio de 2012

Capítulo Uno—Pequeños traviesos


— ¡Despierta! ¡Despierta!. ¡Despierta!—Daniela salto a la cama de su padre y no dejaba de dar brincos para que Tom se despertara. Se coloco una almohada en la cabeza y la apretó más. —Papá despierta, se hará tarde para ir a la escuela, hoy es mi primer día. ¡Despiertaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
— ¿Podrías darme un segundo?—Se sentó en la cama y la miro. Esta recién bañadita, tenía unas coletas en cada lado de su cabeza y le sonreía
—Sí, pero apúrate que tú me vas a llevar hoy a la escuela.
—Que te lleve Liza, ella es tu niñera.
—Pero tú me lo prometiste.
—Pero tengo sueño, ¿sabes que acabo de llegar de una gira?—Miro su rostro, estaba a nada de llorar…—No, no vayas a…—Para entonces ya era tarde la niña lloraba desconsolada. —No llores—Se levanto y la cargo—Te llevare a la escuela, dile a Liza que me prepare un café cargado.
—Ya voy—Se seco las lagrimas y se fue saltando de gusto.
Tom se metió al baño, y después de la ducha de agua fría bajo a la sala, Daniela lo esperaba sentada en el sofá, con su mochila y una gran sonrisa. Liza le dio su café que el se tomo de un sorbo.
— ¿Quiere que me quede?
—No será necesario, yo iré igual por ella.
—Entonces nos vemos ¿Mañana?
—Te aviso en la noche.

Salieron de la casa y Tom subió a su hija en el coche, le puso el cinturón de seguridad y el ocupo su lugar.
— ¿Qué hiciste mientras no estaba?
—Pasear, abuelo me llevo a todos lado con mi abuelita.
—Que bien, ahora ¿Dime quien cumple años en un mes?
—Yo.
— ¿Qué quieres de regalo?
—Una mamá—Tom freno de golpe y miro a su hija por varios minutos.
— ¿Estás listo?
—Si
—Entonces tomate todo tu licuado que se nos hace tarde para ir a la escuela. Hoy es el primer día y debes de llegar puntual. —Israel se apresuro y su madre le preparaba sus cosas.
—Vámonos—Los dos abandonaron el lugar y se fueron en el coche de su madre, platicaban de nada en especial solo de lo emocionado que estaba Israel por su primer día de clases.
—Mamá, quiero que me digas algo. ¿Prometes que me contestaras?
—Claro
— ¿Quién es mi papá?—La pregunta la hizo palidecer y quedar muda por completo, nunca pensó en eso, su hijo le había preguntado por el imbécil de su padre.
—Bueno, tu padre…
—Quiero un papá.

Tanto Tom como Sahara se convirtieron en padres a los diecisiete años, a Sahara su novio la dejo poco después de que ella le dijo que estaba embarazada, la dejo sola sus padres la ayudaban pero como de ella había siso el error no se colgaba tanto de ellos, ahora tenía un trabajo como publicista y cuidaba a su hijo de cinco años.
Tom en cambio después de embarazar a su novia, acepto hacerse caso de la niña y de ella, pero por causas desconocidas a la semana de que su hija nació se la dejo y nunca más la volvió a ver.
Sahara sabia como cuidar a su pequeño hijo para ella el era lo mejor que tenia, pero Tom él no sabía nada de nada, su madre se había hecho cargo de la niña mientras él viajaba cumpliendo su sueño musical.
— ¿Vendrás por mi?—Daniela apretó la mano de su padre, el se agacho para despedirse de ella.
—Sí, yo voy a, y quiero que me prometas que te vas a portar muy bien, que haras amiguitos y les pedirte el numero de sus madres.
—Papá—Lo regaño y sonrió.
— ¿No que querías una mamá?
—Pero yo quiero a mi mamá.
—Solo prométeme que te portaras bien.
—Me portare bien.
—Está bien, bueno ahora dame un beso—La niña se inclino hacia la mejilla de su padre y le dio un besito, el en cambio se lo dio en la frente—Pórtate bien.
—Te quiero mucho papá.
La niña entro a la estancia y Tom la observo, había crecido preciosa como su madre, aunque Danny se parecía más a su papá, su cabello era ondulado y rubio como el de el originalmente.

—Israel, ¿Te portaras bien?
—Sí, pero si me prometes conseguirme un papá
—Hum, está bien, pero quiero que hoy te portes bien que seas amable con todos y que hagas muchos amigos.
—Te lo prometo mami—Le dio un beso y se despidieron con un abrazo.

Ella abordo su coche y se dispuso a irse de ahí.
Iba manejando por la carretera principal con rumbo a su casa, se detuvo ante la luz roja del semáforo y se quedo ahí esperando su turno. Hasta que el semáforo cambio a verde y decidió avanzar entonces, se escucho el ruido del claxon de otro automóvil ella tuvo que maniobrar para no chocar de frente con él, y solo fue un rozón. Sahara estaba completamente asustado, salió del automóvil y el loco conductor del otro igual.
— ¿Qué demonios le ocurre? ¿Acaso está ciego? El semáforo estaba en rojo, es usted un idiota.
—No claro que no, el semáforo estaba en rojo—Ataco Tom y se observaron de manera desafiante. —No sé por qué las mujeres manejan si no saben
—El que no sabe manejar es usted casi me mata.
— ¿Y entonces quien fue?—Un oficial se les unió, ambos se miraron y después se apuntaron al instante.
—El
—Ella
—Creo que tardare más de lo previsto.
—Fue, él, el semáforo me favorecía a mí y este loco se voló el rojo y casi me mata.
—No es verdad, la señora no sabe manejar.
—Creo que mejor lo arreglaremos de otra forma.
—No le daré ni un peso, corrupto
—yo tampoco
—En ese caso.

—Hola, ¿Aun no vienen por ti?—Daniela se sentó en una jardinera a lado de Israel, la escuela estaba casi vacía
—Hola, no aun no vienen por mi—Las maestras platicaban mientras esperaban a los padres irresponsables de las adorables criaturas.
— ¿Cómo te llamas?
—Israel y ¿tú?
—Daniela
—Es un placer—Se sonrieron y se quedaron ahí esperando a que sus padres llegaron por ellos.

Era muy tarde tenía más de una hora que habían salida y ellos seguían ahí.
Un taxi se estación enfrente de la escuela Sahara salió corriendo y casi le aventó el dinero a el taxista.
—Vine por Israel.
—Señora se da cuenta que hace una hora que salieron los niños
—Lo sé y le pido una disculpa tuve un pequeño accidente, por culpa de un imbécil
—Está bien que no vuelva a pasar
Israel se fue con su madre y poco después llego Tom, casi como Sahara.

—Hola preciosa. ¿Cómo te fue?—Daniela salió corriendo de la escuela y abrazo a su padre.
— ¿Sabe qué hora es?
—Se que llego una hora tarde pero tuve un accidente, le prometo que no vuelve a pasar
—Claro, ahora recuerde que la salida es a las 11: 45 am
—Claro no se preocupe.

Tom se disculpo con las maestras y se fue del lugar. Daniela estaba un poco molesta porque su padre había llegado tarde, por que la había dejado esperando más de una hora, pero era típico de su padre hacer ese tipo de cosas.
— ¿No me vas a hablar?—Lo ignoro— ¿Y si te digo que ya tengo una candidata para tu madre?
— ¿Quién es?
—La verdad es que es mentira solo quiero que me hablas.
—Entonces no te hablare.
— ¿Por qué?
—Porque tú no me quieres, me dejaste esperando mucho tiempo.
—No volverá a pasar.
— ¿Me conseguirás una mamá?
— ¿Segura que eso quieres de regalo?
—Es lo que mas deseo con el corazón, o entonces dime quien es mi mamá, ¿Cómo murió?
“si supieras que tu madre no te quiso y te abandono cuando naciste”
Para Tom era muy difícil esa situación. Su hija quería una madre pero no sabía qué mujer seria la adecuada.

Notas:
Está bien, aquí está el primer capítulo, de seguro muchas piensas que soy gay, jajaja pero como les decía escribo desde siempre, y creo que Tokio Hotel tiene un gran público u por eso escribo de ellos.
Bueno espero que les agrade esta historia y si no actualizo es porque yo estoy cuidando a mi bebé. Ya saben y para las que no, si tengo una hija de cinco meces ya. Estela. Y de hecho por ella es que se me ocurrió esta historia, los nombres Israel y Daniela son de mis primos, y si me ven un error ortográfico avísenme no soy un amante de la escritura pero por presentación trato de escribir bien :D
Gracias por sus comentarios.



Resumen—Pequeños traviesos


Daniela Kaulitz, quiere a una madre con quien compartir aventuras, sueños y su vida. Una amiga con la cual compartir cada una de sus inquietudes.

Israel Miller, quiere un padre que le enseñe de chicas, futbol y música. Un amigo con el cual compartir todas y cada una de sus inquietudes.

Tom Kaulitz, es el padre de Daniela y no tiene idea de cómo cuidar a su hija. Por causas del destino y de un accidente  conoce a Sahara la madre de Israel el mejor amigo de su hija, pero por culpa de ese accidente no se llevaran muy bien.

Por causas del destino Israel y Daniela se conocerán el en kínder y una cosa los llevara a juntar a sus padres, pero lo que no saben es que ellos se conocen y se odian.

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