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jueves, 9 de agosto de 2012

Capítulo Cuatro


—Papá ¿Qué pasa si tú no quieres a la mamá que yo quiero?
—Entonces buscaremos otra, pero recuerda que ambos debemos de estar de acuerdo. —Daniela observo a su papá y sonrió feliz. Tom miro el álbum que tenía en las manos y paso la hoja, entonces apareció una foto de Daniela de dos semanas de nacida, ella no dejaba de examinar y analizar todos y cada uno d los movimientos de su padre, una pregunta le estaba rondando como mosca desde hacia día y no sabía cómo preguntársela a su padre.
— ¿Por qué mi mamá no está con nosotros? ¿Quién era mi mamá?
Daniela se sentó en la cama, Tom en cambio se quedo mudo de la impresión, nunca pensó en eso, una vez cuando Dani tenía tres años y le pregunto el contesto que su madre había muerto.
—Eh…Dani…Ya te dije que tu mami murió.
— ¿Pero porque? ¿Cómo?—Se sentó igual que su hija y la abrazo.
—Hay muchas cosas que no entenderías, aun eres muy pequeña hija.
—Pero si tú me las explicas las entendería, no soy tonta papá.
—Daniela es muy tarde, y ya no quiero ver fotos, mejor duérmete mañana tienes que ir a clase.
—Si tienes razón papá.

Tom se levanto y beso su frente después la acomodo en las almohadas y coloco una sabana en su cuerpo.
—Descansa.
Regreso a su habitación y se acostó a dormir, aunque conciliar el sueño no fue fácil para él, Daniela nuevamente había preguntando por su madre. El mismo no sabía que había pasado con la madre de Daniela, lo único que sabía es que ella no pudo y no tuvo el valor para cuidar de una niña tan hermosa como lo era su hija.
Aunque él sabía que estaba haciendo lo mismo que ella hizo, Daniela necesitaba de él, aunque le costara admitirlo nunca le decía que la quería, o cosas así, jugaba con ella sí. Pero no le dedicaba el tiempo necesario.
Liza peinaba la larga y rubia cabellera de Daniela, mientras ella desayunaba cereal con leche.
— ¿Ya se despertó mi papá?
—Creo que sí, pero probablemente yo te lleve a la escuela.
—No va a ser necesario, yo la voy a llevar. Solo apúrate a desayunar Daniela. Parece que hoy se te pegaron las sabanas.
—Ya ves papá te dije que debí dormir pero no, tú insististe tanto en ver fotos.
— ¿Estás segura que fui yo?
No había duda Daniela era como su padre, siempre tan bromista como él.

Israel a diferencia de Daniela no era tan curioso en cuanto al tema de su padre, sin embargo si le traumaba no tener uno, sus amigos le contaban como era divertirse con su padre, y añoraba y deseaba tanto uno. Pero él no le insistía tanto a Sahara sobre un papá.
—Llegamos Hijo—Sahara se apresuro a abrir la portezuela y ayudarlo a bajar.
—Mamá hoy la directora va a hablar con ustedes.
—si no se me ah olvidado hijo.

Ambos se bajaron y caminaron hasta la entrada de la escuela, la tenia muy bien agarrado a su madre de la mano, no la soltaba par nada.
Había una gran cantidad de padres en la reja y los niños no podían pasar, hasta que claro la directora puso orden y primero pasaron los niños, los padres se quedaron a fuera. Sahara retrocedió un poco y choco con alguien más.
—Perdón lo siento.—Se dio la vuelta para ver a la persona y este sonrió.
— ¿Siempre es así?
— ¡Oh dios! ¿Por qué a mí? ¿Qué hace usted aquí?
—Creo que lo mismo que todos señora.
—Usted tiene la costumbre de cruzarse en el camino de los demás.
—Y usted de chocar.
—sabe que no fue así usted fue el que me choco.
—Como usted diga. —Sahara le resto importancia a la presencia de Tom y se dedico a mirar a dentro de la estancia.
— ¿Sabes que estoy aquí? No me ignores.
— ¿Perdón? ¿Me está hablando?
—La verdad es que estoy aburrido  y me gusta molestar a las personas. —ella volvió a mirarlo.
—no sabía que tenía un hijo.
—hija
—Que mal  si yo tuviera un padre como usted ya hubiera huido.
—Que graciosa es, pero nadie huye de mí.
—Si solo porque es tu hija.
— ¿Cuál es tu nombre?
—Que le importa. —La miro—Sahara, su turno.
—Tom

Se quedaron callados pero no dijeron más.
— ¿Entonces tienes una hija?
—Un hijo.
—Sabes que cuando no está histérica se ve muy bien.
— ¿Cómo que histérica?
—Admítalo…
—Bueno tal vez tenga razón pero usted Tom casi me mata. Además de que es un atrevido me beso.
—Es que no se callaba y no sabía qué hacer lo primero que se me ocurrió fue besarla.
—Idiota.
—Eres muy agresiva pobre de tu hijo.
—Bueno ya basta Tom deja de atacarme y si no tiene a nadie a quien molestar no me moleste a mí que me quita la poca paciencia que tengo.
—Ya me di cuenta.

Después de un rato la directora los hizo pasar, y solo para oír lo que ya sabían, de todos modos y el día no estaba perdido porque dejaron que cada quien se llevara a su hijo.

—papá uno de mis amigos me invito a jugar a su casa, ¿Puedo ir?
— ¿Quién es?
—Es el hijo de la señora con la que vas a salir.
— ¿Me puedes decir con la mirada quien es? Así sirve que vea a la madre. —Daniela busco a Israel con la mirada— ¿Ellas?
—Te dije que era bonita.
—Es hermosa, ¿y ella lo sabe?
—No—Tom se hinco para quedar a la estatura de su hija.—¿Te gusta?
—Sí, pero te cuento un secreto
—si amo los secretos.
—Ella fue la que me golpeo.
— ¿Enserio?—Tom a sitio—Entonces papi la quiero…
—Humm…está bien, puedes ir—Se levanto y la tomo de la mano

—Mami ella es mi amiga—Israel señalo a Daniela.
— ¿Ella?
—Puede ir.
—Claro…pero espera un minuto su padre es ese…
—Creo…
— ¿Cómo se llama tu amiguita?
—Daniela…
—Bueno claro que puedes jugar con ella esta tarde. —Tom se acerco con su hija.
—Hola otra vez…Daniela me dijo que ella y tu hijo van a jugar esta tarde en tu casa.
—Si claro, yo no sabía que ellos se conocían.
—Tampoco yo, pero bueno son niños.
¿y donde dices que vives? Mi madre pasara a dejarla.

Tom observo a Sahara esta era una situación interesante, el sabia que esa era la mujer con la que iba a salir, y ella desconocía por completo que el seria su cita.
Daniela le dedico una sonrisa a Israel y este se la devolvió complacido.
—Te esperamos en la tarde.
—Hasta la tarde Daniela.
—Adiós.


— ¿Por qué no me llevaras tu?
—Es que voy a salir con alguien.
— ¿Con una mujer?—El silencio de Tom confirmo la pregunta de su hija—Creí que ibas a salir con ella.
—Daniela…hay que tener opciones…Sahara es una mujer bonita pero…
—Papá las mujeres con las que tú sales me caen mal, porque son tan falsas como todo su cuerpo.
—Daniela.
—papá
—Por favor.
—está bien ver, y yo que pensaba en pasar una tarde con mi amigo y mi papá—Puso esa carita con la que convencía a todo el mundo y que Tom conocía muy bien odiaba que ella hiciera eso.
—Es que Deyla es una…
—Vete papá tu solo en eso piensas en salir con mujeres y no te preocupas por la mujer más importante. Bueno mini mujer.
—No seas dramática.

Daniela lo miro el estaba a punto de irse y no cayó en su trampa.

Y opto por el otro truco. Llorar.

—Ya llego Daniela—Israel bajo las escaleras y su madre se acerco a la puerta.
—Hola…—Miro a Daniela con una sonrisa de oreja a oreja—Pensé que tu madre la iba a traer.
—Yo pensé lo mismo.
— ¿Te vas a quedar? Los niños van a jugar y por lo general no tengo con quien platicar.
—De acuerdo.

El plan empezaba a salir…

Bueno otro capítulo, también les dejo este otro blog que es en donde daré los avisos y cosas así ademas que publicare Drables de Tokio Hotel, osea historias de menos de 500 y mas de 100 palabras para la que quiera, ademas que hay fotos de mi hija y mías jajaja
http://zaidmay.blogspot.mx/

4 comentarios:

  1. Capítulo bonito
    Ya quiero el siguiente
    Haber de que van a hablar esos
    Dos yo ya ire a ver el otro blog para ver a tu hijita y para estar mas atenta a tus avisos

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  2. Que hermoso
    Igual el drable que publicaste en el
    otro blog de Medianoche
    Hay dios zaid
    Te quiero primo, en la mañana llega catalina

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  3. esta emocionanate la fic.. siguelaa pronto..
    me encanta Daniela esa mini mujer..!!
    ok seguire tu blog hahah bye :)

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  4. jaja a ver como se llevan jaja claro que pasare por el otro blog ;)

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